domingo, 15 de febrero de 2015

OBJETOS, PELÍCULAS ,Y LUGARES MALDITOS

OBJETOS MALDITOS








1) La Caja Dibbuk Que Contiene un Espíritu 

maldiciones 

Es un gabinete de vino que, según la leyenda judía, es perseguido por un incansable espíritu maligno que es capaz de frecuentar y poseer a los vivos. Esta caja se hizo famosa en Ebay en septiembre de 2001, cuando un comprador de antigüedades y pintor asistió a una venta en Portland, Oregon. 

La subasta se llevó a cabo para vender las pertenencias de una mujer de 103 años de edad, su nieta había dicho que esta caja pertenecía a una sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial que siempre anotó el hecho de que el gabinete estaba embrujado; por tradición judía ella no podía ser enterrada con el objeto y lo único que pedía era que no se vendiese y que no se abriese jamás, pero el comprador enfurecido dijo que no le importaba. 

Cuando el objeto estuvo en su poder fue llamado un día por su asistente de compras quien dijo que las luces se habían apagado, las puertas y portones de seguridad se habían bloqueado y oyó sonidos terribles que venían del sótano, posteriormente descubrieron un terrible olor a orina de gato flotando en el aire y las bombillas de luz estalladas por doquier; el tipo ya consciente de su error regaló la caja a una mujer que de inmediato sufrió un derrame cerebral grave, en el hospital escribió "Odio Regalo" mientras lloraba sin parar; trato de regalar muchas veces la caja pero siempre sucedían cosas malas hasta que él comenzó a sufrir de una pesadilla recurrente y más tarde se dio cuenta que todos los miembros de su familia que habían estado alrededor de la caja estaban teniendo el mismo sueño. 

Un día el sujeto comenzó a ver sombras chinescas y quedó como desmayado cerca a su computador, al despertar sintió como si algo le estuviera respirando en el cuello y cuando volvió la cabeza, vio una enorme figura de la sombra corriendo lejos de él por el pasillo, fue allí cuando decidió incluir el artículo en Ebay, junto con una detallada historia de lo que le había sucedido desde la obtención de la caja. 

Jason Haxton, el curador de un museo en Missouri, compró el objeto y más tarde escribió un libro que detalla la historia extraña de la caja Dibbuk... en 2012, una película de terror basada en el libro titulado "La Posesión" fue lanzada al mercado. 
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 

2) Annabelle, La Muñeca Poseída Por Un Demonio 

poseido 

En 1970, una mujer de compras en una tienda de segunda mano compró una muñeca para su hija, que estaba en la universidad, a su hija le gustó y la puso en su apartamento, pero pronto ella y su roomate empezaron a sufrir las consecuencias. 

Se movía de un lado al otro sin que nadie la tocara, aparecía por que sí en otras partes de la casa, encontraron pequeños trozos de papel de pergamino, escritos con cursiva de niño chiquito y un día encontraron la muñeca de pie sobre sus piernas de trapo cuando esto es físicamente imposible 

La mujer consultó a un medium por estos sucesos y les dijo que la muñeca estaba poseída por una mujer llamada Annabelle que era "amante" de las muchachas de Universidad; sin embargo esta cita lo que hizo fue alborotar el espíritu y un hombre incluso dice haber sido atacado por la muñeca quién le dejo una herida en el pecho. 

Luego se contactó al dúo de parapsicólogos Ed y Lorraine Warren, quienes descubrieron que la muñeca no estaba poseída por el espíritu de una niña sino por un demonio que había mentido sobre su identidad con el fin de acercarse a ella y su compañera, con la intención de poseer a una o ambas; finalmente las mujeres dieron "Annabelle" a la pareja de psíquicos que la encerraron en una urna de cristal en su Museo de Ocultismo de Connecticut con una nota que dice: 
"Advertencia : No abra". 
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 

3) La "Pintura Encantada Ebay" Que Causa Lloriqueo Incontrolable y Miedo 

Maligno 

En el 2000, un vendedor de Ebay anónimo muestra el cuadro de el artista Bill Stoneham llamado "Las manos se le resisten"; se considera una de las pinturas más embrujadas del planeta y muestra a un niño y una muñeca espeluznante, ambos de pie delante de una puerta de cristal. 

La pintura fue creada en 1972 y de ahí en adelante quien la tuviese en su poder reportó cosas raras; una pareja dijo que las figuras del cuadro se movían en la noche, a veces desapareciendo de la lona del todo; el niño de la pintura pasó a estar realmente dentro de la habitación donde la pintura estaba colgada y todos los que vieron la pintura reportaron sentirse enfermos y débiles. 

Los niños pequeños que la veían salían corriendo y llorando , los adultos a veces se sentían como unas manos invisibles les agarraban y otros dijeron que sentían un chorro de aire caliente, como si hubieran abierto un horno; incluso aquellos que vieron la pintura en línea afirmaron sentir una sensación de inquietud, temor , lloriqueo o terror cuando miraban la imagen, por último alguien afirmo haber hecho N impresiones de cosas en su casa y esa imagen en particular se negaba a ser impresa. 

La pintura fue comprada por una galería de arte en Grand Rapids, el artista se sorprendió al saber que su cuadro estaba envuelto en una investigación paranormal , pero luego guardo silenció cuando dos críticos de arte que la "destrozaron en sus publicaciones", fallecieron al cabo de un año. 
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 

4) El Espejo de Myrtles Plantation Que Contienen Los Espíritus De Una Mujer Y Sus Hijos 

objetos malditos 

Myrtles Plantation es una de las casas más embrujadas de los Estados Unidos y del mundo; queda en una plantación que se remonta a 1796 y fue construida sobre un cementerio indígena; se dice que por lo menos diez asesinatos y sucesos paranormales ocurrían casi diariamente. 

Pero de lo que más se habla, es de un espejo que llegó a la casa en 1980; los huéspedes de la finca han informado de figuras que salen de el espejo, así como las huellas de las manos de tamaño infantil impresas a veces en el cristal; la leyenda cuenta que el espejo contiene el espíritu de Sara Woodruff y sus hijos; ellos fueron envenenados y aunque la costumbre dicta que los espejos deben ser cubiertos después de la muerte para evitar que los espíritus queden atrapados, este espejo no estuvo cubierto, por lo que la creencia es que las almas siguen "viviendo" allí. 
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 

5) Un Vestido De Novia Que Baila Solo
 

cosas malditas 

En 1849, una niña de una familia rica llamada Anna Baker, se enamoró de un trabajador del hierro de clase baja; el padre de Anna, Ellis Baker, se negó a que se casase con su amado, desterrando a el joven de su ciudad natal de Altoona, Pennsylvania y condenando a su hija a una vida de soltería. 

Anna estaba tan enojada con su padre que nunca se enamoró y se casó hasta su muerte; la chica había elegido un vestido de novia hermoso antes de que su novio fuera desterrado, como la boda nunca fue, otra mujer rica , Elizabeth Dysart, llevó el vestido en su lugar, luego pasó por varias manos de aristócratas antes de volver a la mansión Baker que se convirtió en un museo. 

El vestido está en una caja de vidrio en la antigua habitación de Anna y los visitantes afirman haber visto que el vestido se mueve por su cuenta, sobre todo durante las lunas llenas; los vaivenes son iguales a los de una novia que se está probando el atuendo para saber si le queda bien; investigadores han hecho todo lo posible para decir que es sólo el viento, pero los que saben la historia afirman que es Anna, la que desde el má sallá baila con este vestido. 
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 

6) Las Sillas Que Empujan Gente y La Enferman En El Castillo Belcourt 


Objetos poseidos 

Newport, en Rhode Island, es una de las ciudades más antiguas de los Estados Unidos, es un sitio portuario que data de 1690 donde muchas familias ricas se asentaron y cuna de las historias de fantasmas más espeluznantes. 

El Castillo Belcourt fue construido por Oliver Hazard Perry Belmont, en 1894; allí se documentan muchas apariciones dentro de esta casa , pero quizás lo más interesan en el castillo son dos sillas "malditas", al parecer tienen espíritus unidos a ellos y los visitantes que se sientan allí dicen que inmediatamente sienten frío, náuseas, e incomodidad. 

Muchas personas han afirmado que han sentido como si estuvieran sentados en una persona cuando intentan sentarse en las sillas, otros han sido expulsados ​​ por una fuerza invisible y algunos dicen que siente electricidad que les hace torcer sus manos y otras partes del cuerpo. 
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 

7) Una Muñeca Maldice A Quién Tome Su Foto Sin Permiso 

objetos terrorificos 

En 1896, esta muñeca espeluznante pertenecía a un niño llamado Robert Eugene Otto en Key West, Florida; la muñeca se la dio un criado que practicaba magia negra y quien no quería mucho a la familia; sin embargo el chico adoraba su juguete. 

La gente empleada en la casa empezó a reportar una voz extraña, movimientos de la muñeca de un lado al otro y el chico se empezó a preocupar puesto que pasaba mucho tiempo hablando con su juguete y todos le decían que estaba embrujada. 

Muchas cosas se empezaron a dañar en la casa como jarrones y vidrios y el chico aceptó la teoría del embrujo, él decía que era el muñeco el causante, sin embargo se quedó con el juguete hasta que murió en 1972; la casa quedó en manos de una familia y una niña encontró la muñeca y rápidamente se dio cuenta de que estaba maldita; ella dijo que la muñeca estaba viva y quería matarla. 

La muñeca terminó en una galería de arte y museo histórico en Key West, donde permanece hasta hoy, los visitantes del museo reclaman permiso para tomar fotografías al juguete, ya que si no lo hacen, según la leyenda, el visitante quedará maldito; por esta razón el museo exhibe las cartas de los "malditos" que han escrito a la muñeca, disculpándose por no pedir permiso para tomar su imagen y piden ser liberados de su hechizo. 
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 

8) Las Mujeres De La Estatua De LEMB Traen La Muerte 

Objetos Malignos 

"Las mujeres de LEMB" es una estatua tallada en piedra caliza pura que fue descubierta en 1878 en Chipre; la historia se remonta a 3500 AC y se cree que representa a una diosa, similar a un ídolo de la fertilidad. 

La estatua fue propiedad por primera vez de Elphont Senior y dentro de los seis años de tenerla en su poder, los siete miembros de su familia habían muerto por causas misteriosas. Los próximos dos propietarios, Ivor Manucci y Señor Thompson-Noel, también murieron junto a sus familias; el cuarto propietario, Sir Alan Biverbrook, también murió, junto con su esposa y dos de sus hijas. 

Los dos hijos de Biverbrook que sobrevivieron aunque no eran amantes de los temas paranormales ni creyentes en ellos donaron la estatua a El Museo Real de Escocia en Edimburgo, donde sigue estando hoy en día... el primer cuidador de la estatua también murió al poco tiempo de tenerla en su poder y desde esa época nadie le ha echado mano a su urna de vidrio. 
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 

9) El Hombre Angustiado
 

TOP#10 de los Objetos mas Malditos de la HISTORIA! 

Esta pintura miedosa estuvo en el ático de la abuela de Sean Robinson durante veinticinco años; la anciana siempre había dicho que la pintura era el mal, que el artista que la creó había utilizado su propia sangre mezclada con la pintura y se había suicidado poco después de terminarla. 

Sean luego de encontrar la pintura y sacarla a la luz, decía que oía voces y gente llorar ; él y su familia comenzaron a experimentar fenómenos espeluznantes como sombras y gritos por doquier, su hijo se cayó por las escaleras, su esposa sintió algo acariciándole el pelo y vio al hombre sombra y él oyó llorar a la pintura de manera estruendosa. 

Robinson decidió grabar la pintura y ahí se muestran portazos, humo y la pintura que cae de una pared sin ninguna razón. El hombre decidió esconder de nuevo el cuadro como su abuela y no la ha vuelto a sacar a la luz,





10) La Silla De La Muerte 

miedo 

En 1702, un asesino convicto llamado Thomas Busby estaba a punto de ser ahorcado por sus crímenes, su último deseo fue tener su última comida servida en su sitio favorito en Thirsk, Inglaterra; terminó de comer, se levantó y dijo: "Que la muerte súbita llegue a todo aquel que se atreva a sentarse en esta silla." 

Durante la Segunda Guerra Mundial, los pilotos de una base cercana que frecuentaban ese pub donde estuvo Busby y que se sentaron en la silla, nunca volvieron de la guerra; en 1967, dos pilotos de la Fuerza Aérea Real sentados en la silla, se estrellaron en su camioneta justo después de que se fueron del lugar; en 1970, un albañil probó su suerte en el banquillo, sólo para morir esa misma tarde al caer en un agujero en su lugar de trabajo; un año después de eso, un carpintero que estaba sentado en ella murió después de que el techo en el que estaba trabajando colapsara. 

Una señora de la limpieza del pub tropezó cayendo en la silla y murió poco después de un tumor cerebral; incluso cuando el dueño del bar ocultó la silla en el sótano, en un trasteo un ayudante se sentó allí y murió atropellado esa tarde. 

Finalmente, el dueño del pub donó la silla para el museo local en 1972 y allí muestra la silla colgada cinco metros en el aire de manera que nadie pueda sentarse en ella. 









Los Objetos Malditos

Por momentos en muy difícil de imaginarnos que la muerte y la tragedia se puedan ver atrapadas en objetos que van manchando de sangre lugares e historias. Así como existen objetos que traen buena suerte a quienes han sido sus propietarios, también existen objetos que llenan de sangre las vidas de aquellos quienes alguna vez los han tenido en su poder, y que han tenido que desprenderse de ellos siguiendo con un recorrido macabro que pareciera no acabar. 






La Muñeca Enterrada 

Pedro era casi como un hermano para Juan ya que ambos se conocían desde hace algunos años y eran inseparables. Los dos iban al mismo instituto, estaban en la misma clase y, casi siempre que organizaban trabajos en grupo se juntaban. 

Un día la maestra de Ciencias Naturales mandó una tarea bastante rara aunque ciertamente entretenida: los alumnos debían traer muestras de distintos tipos de tierra según el nivel de profundidad, guardando en bolsitas un puñado de tierra cada cinco centímetros que horadaran en ella. Como de costumbre, Juan y Pedro se juntaron para trabajar, aunque en realidad aquello de “trabajar” era un pretexto, una excusa perfecta para que ambos consigan el permiso de sus padres para ir al bosque de las afueras de la ciudad. 

Una vez allí decidieron que no deberían adentrarse demasiado ya que correrían el peligro de perderse, no sería la primera vez que algún excursionista poco experimentado se desorientaba en él (en algunos casos con funestos resultados). Marcaron con una tiza todos los árboles por los que pasaban para no confundir el camino de vuelta y empezaron a adentrarse un poco más de lo pactado en las profundidades de la imponente masa de árboles. Llegado a un punto un extraño claro les llamó la atención. 

– Este sitio es perfecto para escavar, aquí seguro que no nos molestan las raíces de los árboles y además esas piedras parecen “cómodas” y podemos sentarnos a comer un bocadillo- dijo Juan. 

– El bocadillo me lo comeré yo mientras escavas, porque desde luego yo no me pienso ensuciar la camiseta nueva” – bromeó Pedro poniendo voz de niña consentida. 

– Hagamos una cosa, nos comemos el bocadillo ahora y con el estómago lleno nos lo jugamos a cara o cruz” – dijo Juan que tenía hambre desde hacía casi una hora. 

Tras quince o veinte minutos de risas y bromas, acabaron su almuerzo y Juan sacó una moneda. 

– El que pierda empieza, estamos cinco minutos cada uno y continúa el otro. Que por la “bruja de ciencias” no me pienso partir la espalda. Tampoco vamos a enterrar a nadie, así que 50 centímetros de profundidad como mucho. 

– Vale, prepárate a perder – dijo Pedro mientras sacaba de su mochila las herramientas de jardinería que le había pedido prestadas a su padre. 

Juan perdió el lanzamiento y un poco desganado empezó a buscar por todas partes para elegir donde comenzar a cavar. Vio de pronto un montón de hongos rojos con puntos blancos, todos creciendo juntos en el mismo lugar. Aquello suscitó en él un entusiasmo infantil que le hizo correr a cavar en el lugar como si las setas le indicasen con su presencia la posibilidad de encontrar algo extraño bajo tierra. 

– Le voy a guardar unas pocas setas a la bruja, con un poco de suerte serán venenosas jajaja – dijo mientras metía en una de las pequeñas bolsas una muestra de tierra de la superficie. 

Al tocar la tierra con sus manos sintió un escalofrío por todo el cuerpo, de pronto comenzó a tener miedo y se levantó de golpe. 

– ¡Tengo frío, aquí hace más frío que en todo el bosque! – le gritó a Pedro. 

– ¡Jajaja!, ay sí, ay sí, estás encima de un lugar maldito o hay un fantasma justo donde estás cavando – le dijo Pedro ridiculizando a su amigo. 

Juan por hacerse el valiente siguió cavando y juntando la tierra en bolsitas diferentes cada cinco centímetros de profundidad. Entretanto, Pedro exploraba el paisaje y jugaba al fútbol con una piedra. 

– ¡Mira! – gritó Juan cuando llevaba unos minutos cavando. Pedro fue corriendo a ver lo que Juan le mostraba con tanta exaltación, una muñeca pelirroja de unos treinta centímetros. Al mirarla sintió que un escalofrío le recorría la médula y que el asco se anudaba en su cuello como una larga escolopendra llena de punzantes y grotescas patas. 

– ¡Aaaaaggh suelta eso! – exclamó Pedro con una mezcla de terror y asco mientras se apartaba de aquella repulsiva muñeca tuerta que Juan sostenía en su mano. 

Juan que parecía confundido miró de nuevo a la muñeca y la soltó horrorizado al ver lo mismo que Pedro: gusanos, enormes gusanos blancos. Se contorsionaban dentro de la cabeza de goma de la muñeca, se agitaban como poseídos y comenzaron a sacar sus pequeñas cabezas por la cavidad en que alguna vez estuvo el ojo faltante de esa muñeca pelirroja cubierta por una ropa que misteriosamente conservaba su blancura casi intacta… 

– Pero si cuando la desenterré estaba bien, era preciosa y parecía sonreírme. 

El único ojo que le quedaba a la muñeca era inquietante: grande pero con la parte blanca pintada de negro y con un iris pequeño e intensamente rojo en el cual había una diminuta y demoníaca pupila. 

¿Qué clase de enfermo mental habría escondido una muñeca tuerta bajo tierra? ¿Por qué los gusanos se aglomeraban en la cabeza de la muñeca? ¿Sería verdad lo del frío que mencionó Juan? 

Ambos chicos, realmente asustados, salieron corriendo del lugar, sintiendo como la mirada del único ojo de esa muñeca se les clavaba en la espalda. Únicamente pararon un par de veces, veces en las que Juan se detuvo a vomitar, cosa normal si pensamos que tuvo en sus manos cientos de gusanos sin darse cuenta. Pero al llegar a casa a Juan parecía que no le abandonaban las nauseas, seguía vomitando y su cara tornó a un tono amarillento pálido. 

Los dos amigos pensaron que se recuperaría en una par de horas, pero no fue así, con el paso de los días cada vez estaba más delgado, pálido y débil. Tenía el aspecto de uno de esos enfermos terminales que llevan años luchando contra la muerte en una habitación de hospital y los médicos no acertaban a diagnosticar una causa para su enfermedad. Una semana después de desenterrar la muñeca Juan murió. 

Desconsolado por la muerte de su amigo, Pedro empezó a relacionarse cada vez menos con los demás y a pasar los recreos en la biblioteca del colegio, en su casa devoraba libros ávidamente y los fines de semana visitaba librerías. Los libros eran sus nuevos amigos, y su refugio. Buscaba explicaciones médicas y poder entender que le pasó a su amigo, pero los síntomas que sufrió Juan eran tantos que parecía que había contraído varias enfermedades mortales simultáneamente. 

Un día, en una extraña librería, Pedro encontró dentro de la sección de Esoterismo un libro sobre ritos y leyendas. Era un libro viejo y usado, un libro de esos que ya casi no se encuentran y que tienen extraños dibujos entre sus páginas cubiertas de polvo. Allí decía lo siguiente junto al dibujo de una muñeca igual (excepto por que no estaba tuerta) a la que encontró su amigo: 

‹‹El que tenga un mal incurable, que entierre una muñeca igual a ésta mientras entona esta invocación. Su enfermedad quedará atrapada en la muñeca. Pero el primero que la encontrase recibirá la enfermedad y morirá salvo que realice este mismo ritual›› 

Todo estaba claro: los gusanos, los hongos, el frío, todos eran indicios de que la muñeca que encontraron en el bosque era una muñeca maldita. Una muñeca en la que por medio de algún pacto o brujería alguien había desatado una maldición que condenaría a enfermar a aquel que la encontrara mientras él curaba su cuerpo y sentenciaba su alma. 


desconocido 

Un cuadro de la colección de Los Niños Llorones de Bruno Amadio 

En los años 70, era muy común decorar las casas con cuadros de niños que lloran. El pintor de estos cuadros era un personaje misterioso llamado Bruno Amadio. Por un lado se dice que era italiano, ya que había firmado en sus cuadros como Giovanni Brangolin. La historia cuenta, que Amadio le vendió su alma al diablo para que sus pinturas tuvieran aceptación social. Bruno Amadio, había pintado a estos niños de un orfanato que a los pocos días de incendió cobrándose las vidas de estos diez pequeños. Muchos testimonios afirman que las casas donde estos cuadros han llegado han sido víctimas de tragedias, especialmente incendios, siendo estos cuadros rescatados intactos. Un forense estadounidense que analizó estos cuadros llegó a la conclusión que estas pinturas habían sido los retratos de los cadáveres de estos niños, lo que nos lleva a concluir que los niños habían muerto antes del incendio. 


objetos 

"El Pequeño Bastardo" de James Dean 

Otro caso no menos trágico es el del tristemente famoso “Pequeño Bastardo” de James Dean. A raíz de la muerte de su madre, teniendo 11 años de edad se va a vivir con sus tías. Se hace un muchacho tímido y a la vez rebelde. Luego de filmar algunas películas y de hacer propagandas televisivas compra un carro al que llama “Pequeño Bastardo”. Corriendo su carro muere, quedando el vehículo completamente destruido. Josh Barrich compra gran parte de lo que se había podido recuperar del carro, pero cuando está siendo trasladado, se desata y le destruye las piernas a su propietario. Los dos neumáticos que son puestos en otro carro de carreras, estallan cuando el carro está en marcha, dejando al automovilista varios días en coma, pero logra salvarse. Un médico compra el motor para un carro de carreras, sufriendo un terrible accidente donde muere. En aquella misma carrera otro carro llevaba el eje de transmisión del “Pequeño Bastardo”, que se accidenta muriendo el conductor. La carrocería y el chasis quedan tan destrozados que son exhibidos como una muestra de lo que puede ocurrir si se conduce a exceso de velocidad. El chasis y la carrocería se desprenden del soporte cayendo encima de un chico a quien le rompe la cadera. Cuando es trasladado a un camión remolque hasta Nueva Orleans, el camión choca con un carro, cuyo conductor sale despedido de su vehículo, con tan mala suerte que cae debajo de la carrocería del “Pequeño Bastardo”. Esa misma carrocería en otra ocasión hiere a varias personas en un almacén donde estaba siendo exhibido. 


objetos malditos 

La Ouija 

La palabra Ouija parece venir de una mezcla germano-francesa que nos da el propio término a definir.Oui (sí) y Ja (sí) son dos términos análogos en sus correspondientes idiomas y no es más que una rotunda afirmación, de ahí viene su nombre. 

La Ouija es un tablero en el que se encuentran grabados y representados todos los caracteres del alfabeto, los números de 0 a 9 y en un lugar preferente el Si y el No. Este es el tablero básico con el que se suele practicar la Ouija en nuestra sociedad y cultura, obviamente todo está sujeto a modificaciones y otros practicantes añaden frases para acortar el tiempo de formación del mensaje y hacer la sesión más rápida. 

Como guía se utiliza una tablilla (planchette) acabada en punta o flecha, una arandela o cualquier otro artefacto que pueda cumplir una función señaladora. La Ouija más popular es aquella que se practica en nuestra propia casa, dibujada sobre un papel y como planchette o tablilla se utiliza un vaso. 

Son muchos los que se adentran en éste enigmático mundo de la Ouija careciendo de un mínimo de conocimientos imprescindibles que puede hacer de la sesión de Ouija un auténtico trauma para sus participantes, practicar la Ouija puede llegar a ser muy peligroso si la sesión no es orientada por un experto y conocedor en la materia que calme los ánimos y la excitación de los concurrentes.

Las sesiones de Ouija de practican normalmente en lugares muy tranquilos alrededor de una mesa y con un mínimo de cuatro participantes, lo cual no implica una norma general. Usualmente se elige una habitación tranquila, no obstante, los más osados prefieren practicarla en lugares abandonados, cementerios y otros tétricos lugares que creen ambiente. 

Los participantes deben de concurrir a las sesiones de Ouija con un mínimo de seguridad y confianza, no deben acudir con miedo y tomarse la sesión como un pasatiempo más, dejarse dominar por el supuesto contacto puede traer graves consecuencias. El número aconsejable de participantes suele ser de cuatro aunque a las sesiones se puede acudir en calidad de observador para aquellos a los que la práctica de la Ouija no les resulta atractiva o no desean participar. 

Preparación para la consulta de la Ouija 
Hay quienes intentan purificar el ambiente quemando incienso o plantas aromáticas, otros invocan a los ángeles y santos guardianes, también existen quienes hacen previamente una rueda de poder para cargar la estancia de energía positiva que cubra el lugar de protección contra malas influencias y contactos. 

El contacto, tras una relajación mental de sus participantes comienza con una pregunta, habitualmente la pregunta es: ¿hay alguien ahí? y si hay respuesta comienzan las preguntas y respuestas entre los participantes y la entidad contactada. La tablilla se moverá indicando letra a letra el contenido final del mensaje. En numerosas ocasiones es cualquiera de los participantes quien de forma voluntaria o involuntaria, consciente o inconscientemente mueve la tablilla y crea o tergiversa el mensaje, en este caso el contacto no es real. 

Conviene confeccionar un diario de incidencias de nuestras sesiones de Ouija para recurrir a él en caso de duda o si contactamos con diferentes entidades. Lo ideal y recomendado es tener siempre una persona experta en este tipo de vía de contacto. Lo contrario puede resultar peligroso. 

Veracidad de los mensajes recibidos con la Ouija 
Algunas personas se refieren a la Ouija como el tablero maldito, otras hablan de fraudes, y se cuentan historias de la Ouija, buenas y malas, casi siempre con el temor como telón de fondo. Existen una gran variedad de historias relativas a la leyenda negra de la Ouija, historias que han sembrado temor y creado miedos psicológicos entre sus participantes, miedos que luego se manifiestan de la forma más insospechada. 

Creer en la veracidad de los mensajes recibidos con la Ouija es una cuestión de fe ciega, cierto es que en muchas ocasiones, la entidad contactada parece conocernos bastante bien, también es posible, y sucede en muchos casos, que la entidad contactada sea en realidad uno de los participantes a la sesión.La Ouija no debe tomarse a broma aunque se asista a ella como un juego, siempre es mejor asistir mentalizados de que se trata de un juego, que con una elevada dosis de temor y miedo. En estos casos la propia sugestión hace que la ficción se convierta en dura realidad. 

En las sesiones de Ouija se suele contactar con diferentes entidades, unas dicen ser espíritus desencarnados que tratan de comunicar algo a sus familiares, otras dicen ser entidades extraterrestres con claro contenido ecologista-pacificadora y en otras el contactado es una entidad de otra dimensión. No obstante, en numerosas ocasiones el contacto se debe a un fraude, es decir a que el mensaje de la supuesta entidad es en realidad el mensaje de uno de los participantes o que simplemente la sugestión del mismo hace que psicoquinéticamente se mueva la tablilla. Menos interesante es la que justifica el movimiento de la tablilla atribuyéndolos a los ángeles o a los demonios. 

Consejos prácticos a quienes se inician en la Ouija: 
Comenzar las sesiones guiados por un conocedor de la tabla Ouija. 
No permitir practicar a menores. 
Utilizar un vaso de cristal antes que materiales plásticos. 
Tranquilidad mental. 
No dejarse llevar por los mensajes de lo que debería ser un juego. 
Las fuerzas del bajo astral, las fuerzas elementales, los desencarnados o los espíritus, son entidades que moran entre los tableros de la Ouija pero quizás el verdadero peligro está dentro de nuestras propias mentes. 


objetos malditos  : antologia de lo desconocido 

el Diamante Job 

Se hablan de alrededor de 20 muertes por su causa. Los babilónicos, persas, egipcios e incluso los griegos no querían saber nada de diamantes porque decían que provenían del mismo infierno y que su maldad todavía se encontraba guardada dentro de ellos. Debemos mencionar que Lucifer tenía un diamante en su frente, y posiblemente de ahí proviene esta creencia. Este diamante es encontrado en la India, y es puesto inmediatamente en la frente de uno de los ídolos hindúes. Se dice que su primer propietario lo robo al sentirse hechizado por esta piedra, pero al ser atrapado muere torturado. En 1642 aparece en Europa cuando es llevado por un contrabandista francés, quien lo vende y se compra un título nobiliario y un castillo, pero su hijo acaba con su fortuna, y al volver a la India, el contrabandista es devorado por una jauría de perros. Luego el diamante cae en manos del rey Luis XIV de Francia, quien lo manda a tallar pasando de tener 114 quilates a 67 quilates. El rey muere a raíz de una dolorosa agonía y varios miembros de la realeza que lo habían tenido en su poder también mueren. Luis XVI y su esposa María Antonieta, no creían en ninguna de estas historias, pero justo después que en una de esas grandes fiestas es usada por María Antonieta, la pareja es guillotinada. El diamante desaparece hasta 1830, cuando un joyero francés lo adquiere y se hace obseso de ella, hasta que una noche se suicida. Henry Thomas Job, un banquero irlandés, adquiere esta joya, le manda a ser un exorcismo, y luego se la vende a un sultán turco llamado Abdul Jamil, salvándose de esta maldición. El sultán se la regala a su esposa, luego la asesina y muere arruinado. Actualmente se encuentra en museo dentro de una urna en Washington para evitar que se cobre más victimas. 


malditos 

Carro de Francisco Fernando 

Hubo otro carro que se dice que en sus asientos se produjo el germen de la Primera Guerra Mundial, y ha quedado desde entonces con el sello de maldito. Fue el 28 de Junio de 1914, cuando muere asesinado el archiduque Francisco Fernando y su esposa en un atentado. Seis de sus siguientes propietarios murieron al volante. El carro fue a parar al museo de Viena, siendo un verdadero imán para las bombas aliadas. 


antologia 

Piedra Maldita 

Fue en 1525, desesperado por el saqueo el cual su iglesia estaba siendo víctima por las tribus de los clanes escoceses, el arzobispo de Glasgow escribió una maldición en un documento. Pero el problema comienza en el 2001, cuando se hace un monumento copiando el documento en una piedra que es exhibida en una localidad de Escocia. Esta localidad vivía del ganado porcino, y en cuanto el monumento es puesto, se desata una epidemia que termina con los cerdos de la localidad. También se habla de un incendio e inundación que se lleva toda la agricultura del pueblo, así como los jardines y una gran parte del material urbano. El equipo de futbol desde ese entonces no marca ni un gol y desciende de categoría, así como crímenes violentos y acontecimientos que jamás habían ocurrido. Las dos industrias sobrevivientes cierran y dejan en paro a quienes trabajaban en ella. Se propone la destrucción de la piedra, pero los miembros del ayuntamiento no lo permiten, alegando que sería tanto como aceptar en la superstición. En la localidad aparece el mago y personaje televisivo Uri Geller, ofreciendo llevarse la piedra a su finca para hacerle un exorcismo, pero aún no se ha decidido nada. 


desconocido 

La Mujer de Lem o Diosa de la Muerte 


En 1878 es hallada en Chipre, una reliquia arqueológica conocida como la mujer de Lem o la Diosa de la Muerte, que data de 1500 a.C. El primer propietario es un coleccionista británico, Lord Elfon, cuya familia directa muere en 4 años. Es vendida a un millonario londinense y en 4 años la mayor parte de su familia directa, incluida mujer e hijo mueren. Luego pasa a la familia de Lord Thompson Noel, quienes en 4 años mueren, y la estatua comienza a coger la fama de maldita y es donada al museo de Edimburgo, donde curiosamente el encargado muere a los pocos meses. 



objetos 

El tren al infierno 
Cuenta la leyenda que dos atracadores fueron cercados por la Policía y, en su huída, tuvieron que abandonar su vehículo de fuga y adentrarse en una estación de metro. En su desesperada carrera, comenzó un tiroteo en los pasillos de la estación, en el cual un certero disparo de uno de los ladrones impactó directamente en la frente de uno de los policías, matándolo al instante. 

En mitad de la confusión, y mientras el resto de agentes se parapetaban tras unas columnas, la pareja de delincuentes consiguió subirse a un tren mientras escuchaban a su espalda la detonación de más disparos de los policías. Pocos instantes después la máquina emprendió su marcha, escapando dentro de ella los ladrones. 

Era de noche y el vagón estaba prácticamente vacío, sólo había dos personas más en el tren que acababan de abordar. Un mugriento mendigo encapuchado que parecía inconsciente por su borrachera, aunque no soltaba una bolsa de papel con la cual protegía una botella de licor. Y un hombre con aspecto de abogado que, perfectamente trajeado, dormía con la boca abierta y muy probablemente se habría pasado de estación hacía bastante tiempo. Los atracadores, al comprobar que no estaban en peligro, empezaron a reír su suerte y a trazar un plan de fuga: 

“Probablemente en la puerta de la próxima estación nos esté esperando la mitad de la Policía de la ciudad; así que, en cuanto bajemos de este trasto, tenemos que meternos corriendo en el túnel. Dentro ya buscaremos cómo escondernos o escapar” –dijo el que parecía más inteligente de ambos; el otro, asintió mientras vigilaba al resto de pasajeros. 

La estación se acercaba y, asustados por la posibilidad de que un grupo de agentes armados les esperaran en el andén, se agazaparon bajo los asientos: de ese modo, los asientos servirían de parapeto en caso de comenzar de nuevo un tiroteo. Pero, para su sorpresa, el tren no solamente no se detuvo en la estación sino que además aumentó su velocidad de marcha. 

“Estos cabrones nos están tendiendo una trampa, seguro que nos quieren llevar a un lugar que ya tengan controlado para evitar que muera alguien más en la estación. Seguro que han dado la orden al maquinista para que no se detenga” 

Visiblemente asustados, comenzaron a caminar como locos por el interior del tren mientras buscaban un modo de escapar; pero las puertas parecían selladas e incluso, disparando a la manilla que les permitía cambiar de vagón, no consiguieron su propósito. 

Una nueva estación pasó ante sus ojos a toda velocidad, pero esta vez se dieron cuenta de un detalle que en la anterior ocasión no detectaron. La gente que había en el andén esperando no parecía inmutarse, como si no pudieran ver la potente máquina que cruzaba a toda velocidad por la vía. 

El tren aumentaba su velocidad con cada metro recorrido y parecía adentrarse en las entrañas de la tierra. Pues cada vez se podía percibir con más claridad la inclinación del vagón y su vertiginoso descenso. 

“¿Qué mierda pasa aquí? Esto no lo está haciendo ningún policía” – dijo el más callado. 

De repente la luz del tren comenzó a parpadear y tras cada momento de oscuridad el vagón parecía distorsionarse y volverse cada vez más tétrico. Una especie de material viscoso similar a la sangre comenzó a brotar de la paredes, los asientos que antes parecían nuevos envejecieron de golpe y se mostraban oxidados y con el plástico derretido. Era como si hubieran sido expuestos a altas temperaturas o alguien se hubiera dedicado a quemarlos con una llama. 

Aterrorizados e incapaces de articular palabra, vieron como una nueva estación se acercaba, pero esta vez no encontraron un andén a su paso. En su lugar había una especie de cámara de tortura en la que despellejaban vivo a un desdichado que gritaba de dolor mientras lloraba sangre. Las cámaras se sucedían una por una y la velocidad del tren se había aminorado, como para “deleitar” a sus pasajeros con las más crueles y brutales formas de torturar y causar dolor, que cada vez eran más sádicas y salvajes. 

De repente el tren se detuvo y el mendigo, que hasta el momento parecía inconsciente a causa de su borrachera, se levantó. Los atracadores se quedaron petrificados al observar bajo su capucha unos brillantes ojos amarillos y un rostro rojo adornado por una puntiaguda barba. 

“Tú te bajas aquí, estafador: –dijo mientras levantaba con un solo brazo al hombre trajeado y lo lanzaba fuera del vagón. 

Inmediatamente un par de sombras que aparecieron del suelo le levantaron y llevaron hasta un foso lleno de gusanos. El estafador comenzó a gritar mientras los gusanos le atravesaban la piel y comenzaban a devorarle por dentro. 

“Estos gusanos te devorarán en vida, como tú lo hiciste al lucrarte como un parásito del trabajo y el dinero de los demás para llevar una vida de lujos- dijo el falso mendigo que al que ya fácilmente se podía distinguir como un demonio. – Vosotros no tendréis tanta suerte, vosotros vais mucho más abajo” 

Al día siguiente las crónicas de todos los periódicos anunciaron la muerte de un policía y dos atracadores que fueron abatidos a pocos metros del tren en el que pretendían escapar. 



objetos malditos 

El Cuadro de Rose Mary 

Aarón Jones conducía a su casa, donde su esposa, Audrey Simmons, lo esperaba. Se habían casado hacia dos años, aún no tenían hijos, aunque sí los deseaban. La casa parecía muy sola, faltaba el ruido de los niños pequeños corriendo por sus pasillos y los gritos de alegría mientras juegan. 

Aarón pensaba en eso todos los días cuando recorría el trayecto a casa, pero esta vez sus pensamientos fueron interrumpidos por una preciosa imagen: había un cuadro abandonado en mitad de la carretera, un cuadro que parecía mostrar a una mujer de la época colonial tomando el té mientras leía un libro cubierta por una sombrilla del mismo color que su hermoso vestido rojo carmesí. Estaba cubierto de polvo y tenía un recuadro de metal en la parte inferior de su marco, una leyenda tal vez. Al pasar la manga de su camisa se pudo leer “Rose Mary”. Maravillado por la belleza del cuadro, Aarón lo subió a su vehículo pues era algo encantador que pensaba colocar en la habitación principal, justo en lo alto de la pared, donde se vería muy bien y todos los visitantes dirían que era espectacular y preguntarían sobre su origen, carcomidos en secreto por la envidia. 

Con una sonrisa en su rostro Aarón continuó en el largo trayecto hacia su hogar, dulce hogar, donde seguramente su esposa Audrey lo esperaría con una sonrisa en la puerta, como una fiel guardiana. 

—Cariño, al fin llegas, te estoy esperando, la cena está lista, está saliendo del horno. —le dijo Audrey abriendo la puerta para entrar a casa, pero Aarón la detuvo cuando dio media vuelta. 

—Espera, tengo que mostrarte algo, quedarás impresionada al verlo. Es algo maravilloso, además debe valer una fortuna, amor. 

Aarón lo sacó del auto, donde lo aprisionaba con una avaricia inmensa, Audrey sólo lo miró de reojo, no le llamaba la atención la pintura. 

Después entraron a casa ya que fuera hacía un poco de frío. Mientras Aarón colgaba en la pared el cuadro, Audrey servía la cena, los dos se sentaron en la mesa, pero él no dejaba de observar el retrato, parecía enamorado de la pintura, parecía ausente, su mente estaba ocupada con la imagen. 

—¿Podrías dejar de verlo? —dijo Audrey con celos y enojo: odiaba ese cuadro cada vez más, parecía que quería robarle el amor de su marido, tal vez por eso se había atravesado en su camino.-

Él simplemente contemplaba aquella imagen colonial, sin siquiera darse cuenta de lo que pasaba a su lado, perdido en la imaginación, en los cabellos de la chica y en aquellos ojos que parecían reflejarlo. Parecía tan real, pero solo era un cuadro, un cuadro que ni respirar podía. 

—Es qué acaso no lo ves, es una hermosa obra de arte. 

Al oír eso, Audrey se levantó lanzando la vajilla con un fuerte estruendo sobre la mesa de caoba, pero a su marido pareció interesarle poco que se retirara del comedor enfadada. No dejaba de contemplar aquel cuadro, solo faltaba que se moviera y le hablara. 

“Es hermosa”, susurró para él solo, se retiró de la mesa y salió al patio, pero en su mente seguía aquella mujer invitándolo a entrar en aquel antiguo lugar de primavera. 

Todo parecía quedar pequeño ante su nueva adquisición, “la casa es muy pequeña para esta maravillosa pintura”, pensaba Aarón sin importarle la opinión de su mujer ni el hecho de que viviera en un impresionante caserón. 

“Ojalá la pintura viviera”, comentó para sí mismo mientras contemplaba el cielo estrellado y sentía el viento fresco que corría en ese día sin nubes donde se veía fácilmente la maravilla de la Naturaleza, estupenda sin duda alguna, pero carente de intensidad en comparación con la maravilla que tenía en casa (y no precisamente se refería a su esposa…). 

Algo extraño le sucedía con esa mujer del retrato, algo que ni Dios mismo podía explicar, una obsesión que llevaba a otro nivel superior. 

“Que el cuadro viva”, se dijo en voz baja tal vez para que los vecinos que ahora dormían no lo escucharan, o solo para que su mujer que lo observaba por la ventana no se enfadara. 

Entró a su casa de nuevo cuando las luces se apagaban. No tenía importancia saber qué hora era, ni qué pensaría de él su mujer. Ya adentro, entre las sombras miró a aquella mujer tomando el té. Una mujer de belleza enigmática, con algo que no sabría muy bien definir pero que le atraía de manera increíble. No importaba si no era del gusto de su pareja, si Audrey no quería el cuadro con él, él mismo se iría solo con su nueva y preciosa mujer de pintura. 

Subió la escalera paso a paso lentamente hasta llegar a lo que era su habitación. Allí su mujer dormía o eso parecía, pues quizá solo aparentaba dormir para no tener una pelea más. Ellos rara vez peleaban, pero Audrey era muy celosa. “Qué estúpidas que pueden volverse las mujeres cuando sienten celos. Tener celos de un cuadro, como si la chica del cuadro fuese a cobrar vida y seducirme, ¡vaya idiotez!”, se dijo interiormente Aarón mientras miraba a Audrey con cierto disgusto, aunque luego le vino a la mente la chica del cuadro y todo lo que quiso fue dormir para soñar con ella, para estar en sus brazos y bucear en el encanto de sus ojos… 

………. 

Abrió sus ojos, frente a él, en aquel ventanal de su habitación, el sol resplandecía. Rose Mary estaba sentada. Tomaba el té con la elegancia de toda una princesa, brillaba como una estrella, resplandecía como el sol y era elegante como la luna. 

—Siéntate, cariño, ven aquí a mi lado. 

Lo invitaba a sentarse. Él, con una sonrisa de enamorado atontado, tomando su mano enguantada empezó a besarle. Ella lo observaba con tanta maravilla y cariño. 

De pronto observó por la ventana: las nubes tapaban el sol y un torbellino empezó a girar en su dirección, se hacía más y más grande, como un gigantesco tornado. Chocó en su ventana mientras los cristales se rompían, y él despertó, despertó de aquel sueño que no quería abandonar. 

Fue como si el ruido de los vidrios que estallaban lo hubiera devuelto a la realidad, o al menos eso parecía. 

Bajó las escaleras con cansancio y sin cuidado, no le importaba tropezar, aún llevaba la misma ropa de ayer. 

Llegó hasta la habitación principal, la puerta se encontraba abierta. El cuadro que daba vista hacia la cocina no estaba, de seguro fue esa fastidiosa niña a la cual tenía como esposa, una chica molesta y explosiva. 

Algo sin embargo había pasado: ahí seguía esa mujer clavada en la pared, pero había algo extraño en ella, había crecido, se había expandido, la torre Eiffel de Paris se observaba, y un paisaje crecía a su lado. Se veía la casa de ella y un castillo, personas bailando, hombres retratando a las más bellas damas y una orquesta clásica 

Definitivamente el cuadro había sido alterado, pero era imposible que lo hubiese hecho Audrey pues ella nunca había tocado brocha alguna y los cambios eran formidables. O quién sabe, quizá contrató a un gran pintor, mas… ¿dónde rayos estaba Audrey? Tal vez estaba de compras en el supermercado y había olvidado cerrar su puerta. 

Aarón giró su cuello: el cuadro crecía más y más, como si fueran raíces creciendo sobre su pared. Una planta maravillosa, que se extendía en las ventanas, las tapizaba como si fueran ladrillos de un mágico castillo. Y el cuadro crecía más y más, con los duques de Francia, señoritas y ancianos elegantes, flores rojas que parecían abrirse de pétalo en pétalo, mariposas y aves que revoloteaban en el cielo, ventanales gigantes donde la luz se filtraba, niños jugueteando ante sus ojos maravillados. Todo era tan extraño, tan mágico y confuso en aquel proceso que se desplegó hasta que el lugar en que él se hallaba fue sellado y, así como salida de la nada, Rose estaba frente a él, mirándolo con dulzura (y algo de pasión) porque había sido el hombre que la recogió en aquella oscura y fría noche, el hombre que la colocó en un cálido hogar. 

—¿Quieres estar conmigo? —preguntó entusiasmada aquella mujer y él asintió con una seña afirmativa, besó sus labios, mientras ella resbalaba por su cuello, con un tremenda pasión, mostrando su escote. 

—Espera, aquí no se puede, antes tienes que hacerme un favor, sobre todo si quieres estar conmigo —dijo aquella mujer mientras él afirmaba sus acciones sin dejar de tocarla. 

—Mata a tu esposa. 

Al oír eso él se detuvo un momento, la miró a sus claros ojos, a sus pupilas que parecían dilatarse un poco. Estando en sí, se habría negado rotundamente, se habría indignado, a pesar de lo tonta que a veces le parecía Audrey. Pero el punto es que estaba fuera de sí mismo. Estaba atrapado, encantado por esa mirada que le ofrecía cosas por las que renunciaría al mismo cielo así que…¿Por qué no condenarse al infierno y matar a Audrey? 

—Sí, por ti asesinaría hasta al archiduque de Francia. —dijo Aarón arrebatado y continuó besando los brazos de ella sin que ésta se opusiese a su cariño. 

………. 

Un portazo lo despertó (ahora sí realmente despertó), su esposa había llegado, el cuadro no se encontraba en la pared, ella sostenía una bolsa, tal vez era el almuerzo de esa mañana. 

—¿Dónde está? —preguntó dirigiéndose hacia Audrey. 

—¿Dónde está? —decía más enfurecido. 

—¿Dónde está?… No sé dónde está y no me interesa, tal vez se fue caminando. —dijo ella con ironía y luego caminó hacia donde estaba la cocina, dejó la bolsa sobre la mesa, y de espaldas empezó a hablar. 

—Te dejé un poco del almuerzo en el refrigerador, lo calientas en el microondas. 

Tras decir eso, giró y se encontró cara a cara con su marido. Un golpe en la cabeza la hizo caer. Aarón había tomado de un estante cercano el retrato (grande y con marco de acero) de su boda y, con ese símbolo de unión, le había propinado un golpe bárbaro… 

Audrey abrió un poco los ojos pero la sangre le nublaba la vista. No podía reaccionar, no podía creer lo que estaba pasando. Todo lo que sentía era miedo, decepción y un breve e intenso relámpago de dolor y compasión por la monstruosa transformación que había experimentado su marido. 

—¿Aarón? Dime qué te hizo la mujer del cuadro, dime qué te hice yo —dijo Audrey con los ojos nublados ya no solo por la sangre sino por las últimas lágrimas que lloró antes de que Aarón despertase de la duda que por un momento detuvo sus manos asesinas… 

Fue un golpe tras otro. Nada lo detenía, ni los gritos de ella ni el ver como su carita se iba transformando en un penoso amasijo de carne y hueso. Solo se detuvo al reventarle el cráneo 

La escena era horrenda pero pronto estaría fuera de ese lugar. Qué más daban esas manchas de sangre. Arrastró su cuerpo hasta el baño manchando el suelo de escarlata. Abrió el grifo del agua y esta empezó a salir llenando rápidamente la bañera, allí puso el cadáver de Audrey con la mitad del cráneo aplastado. 

—Te lo dije, perra, ¿dónde está mi cuadro? 

Miró al cadáver y lo colocó sobre el agua que se estancaba en aquella bañera, el rostro de su mujer se hundía en la clara agua provocando que fuera difícil de ver. El agua carmesí y el negro de sus cabellos era una combinación extraña que mareaba, pero él salió de aquel cuarto sin importarle que el agua continuara saliendo hasta desbordarse. 

El sótano era el lugar más seguro en que Audrey podría haber ocultado su cuadro. Y ahí estaba oculto detrás de algunos oxidados metales. Se encontraba partido a la mitad y Rose Mary parecía haber desaparecido de la pintura. 

De pronto un susurro resopló en su nuca: era ella, su querida Rose Mary, la dueña de su alma, aquella que le robó sus acciones, su cerebro, su corazón… 

Giró su cuello. Corrió tras ella escaleras arriba como un niño dispuesto a abrir sus regalos en la mañana de navidad. Un lazo que antes había adornado su preciosa cabellera color fuego se encontraba en la entrada de la cocina marcándole donde había entrado su amor: ahí estaba esa hermosa pelirroja, tomando el té. 

Cuando el reloj marcaba las doce, su sueño se cumplió. 

—Vamos, amor, lo has logrado, has llegado a mi corazón cumpliendo mi suplica, eres un honorable caballero. 

Sirvió té en una pequeña taza, Aarón se sentó sobre el sofá y empezó a besarla. 

—Vamos, toma tu té, y estaremos juntos por siempre, vamos, bébelo. 

De un solo trago el té pasó por su garganta, la taza rodó por la alfombra y él cayó en brazos de su Rose. Entonces sus ojos empezaron a nublarse y a fallar. En unos pocos minutos, la vida de Aarón se apagó. 

…………… 

Gerald Taylor, el vecino de los Jones, se extrañó porque hacía semanas que no había visto a Aarón y Audrey salir de su hogar. Por eso un día fue a tocar su puerta, pero nadie respondía y un olor nauseabundo invadía el ambiente, como si un perro estuviera pudriéndose. 

Dentro se escuchaba el goteo constante del agua, incluso el suelo del jardín se encontraba húmedo, la hierba había crecido hasta casi llegar a sus rodillas, la cerradura de la puerta no tenía candado alguno y el cadáver de Aarón se podía ver a pocos metros de la entrada de la casa, inerte en el suelo de la cocina. Consternado, Gerald salió corriendo al primer teléfono que encontró y la Policía llegó en instantes. 

El forense y los peritos tenían una teoría, pero el agua había dañado muchas pruebas. En opinión de los forenses, al parecer habían golpeado brutalmente a Audrey Simmons hasta reventarle la mitad del cráneo, tras lo cual la arrastraron hasta la bañera. 

El presunto culpable era Aarón Jones, el cual se había suicidado ingiriendo un té con cianuro. Misteriosamente, de entre todos los posibles elementos vinculables al siniestro una cosa no quedó dañada por la humedad: se trataba de una pintura que alguien había depositado sobre una de las sillas de la cocina, como si estuviera compartiendo su último sorbo con ella. Como por arte de magia el cuadro se había reparado solo y en él se veía a una enigmática y hermosa mujer que tomaba el té y llevaba un vestido escotado casi tan rojo como sus largos y ondulados cabellos; debajo de ella se podía leer la siguiente leyenda: ‹‹Rose Mary››. 

—Que hermosa mujer, tiene una mirada especial —dijo uno de los agentes pensando para sus adentros en quedarse con el cuadro después de acabadas las investigaciones. 

—Cuidado vaya a ser que esté embrujada. ¿No ves que ella fue la causante de todo esto? —le dijo otro oficial en tono burlón, a lo que el primero respondió con una carcajada y entonces, dándole la espalda al cuadro, ambos rieron mientras, en algún punto del futuro, los ojos verde-esmeralda de Rose Mary se volvían más negros que la noche y otro baño de sangre empañaba la felicidad de un nuevo matrimonio… 






5 Objetos malditos de la historia" 
Comencemos 

La tumba de Tutankamón 

Diamante 

En 1922, el explorador inglés Howard Carter llevaba a cabo una expedición financiada por George Herbert, el quinto conde de Carnarvon, cuando descubrió la tumba del antiguo rey egipcio Tutankamón, llena de riquezas. Tras abrir el sepulcro, comenzaron a suceder una serie de acontecimientos extraños. De acuerdo con algunos reportes, el lugar de descanso final del monarca estaba custodiado por una piedra cuya inscripción advertía: "La muerte vendrá en alas por aquel que entre en la tumba del faraón". 

Cuatro meses después del descubrimiento, Lord Carnarvon murió de una neumonía después de sufrir complicaciones a causa de una picadura infectada de un mosquito. Se dice que en el momento exacto de su muerte, se fundieron las luces en El Cario y, en Inglaterra, su perro cayó muerto. Varias otras personas involucradas en la expedición también fallecieron, incluyendo el ayudante de Carter, el padre de su asistente y algunos de sus familiares. Carter, sin embargo, escapó la supuesta maldición. 

Se ha especulado que algunas de las muertes pueden atribuirse al moho tóxico y las bacterias que fueron perturbadas cuando se abrió la tumba. A pesar de las curiosas coincidencias, la gran mayoría de las personas relacionadas con el hallazgo vivieron vidas largas y sanas. 

El diamante Koh-i-Noor 

Tutankamon 

El misterio y la desgracia han acompañado a este famoso diamante de 186 quilates durante siglos. De acuerdo con la leyenda, la joya fue robada del dios Krishna. Desde entonces, la muerte ha seguido a cualquier hombre de la realeza que lo haya tenido en su poder. 

El Koh -i-Noor aparece por primera vez en los registros del imperio Mogul en 1304. Cuando Delhi fue invadida por el ejército persa, el emperador escondió la gema en su turbante. Fue asesinado por el persa Nadir Shah, quien nombró al diamante. Casi 110 años después, fue adquirido por la British East India Company. Por suerte, la maldición no parece afectar a la Reina de Inglaterra, ya que la piedra preciosa ha adornado la corona de coronación desde 1911 

El cuerpo de Ötzi 

top post 

Ötzi, también conocido como el Hombre de Similaun, fue el nombre que recibió la momia congelada de un hombre que vivió durante la Era de Bronce. Fue descubierta 5,300 años después de su muerte, en los Alpes de Ötzal (en la frontera austro-italiana) en 1991. Un año después, Rainer Henn, patólogo forense que examinó a Ötzi, murió en un accidente automovilístico. Kurt Fritz, el guía que llevó a Henn al cuerpo, murió en una avalancha al poco tiempo. Helmut Simon, quien descubrió la momia, murió a causa de una caída durante una excursión en 2004 y Dieter Warnecke, quien encabezó el equipo de rescate que buscó el cuerpo de Simon, murió de un ataque al corazón unas horas después del funeral de Simon. 

Si bien estos acontecimientos parecen sorprendentes, teniendo en cuenta el centenar de personas que han participado en la investigación sobre Ötzi, el número de muertes ocurridas realmente no es inusual. 

El ataúd de Tamerlán 

creepypasta 

Considerado el último de los grandes conquistadores nómadas de Asia Central, este líder militar y político turco-mongol fue responsable de casi 17 millones de muertes. En 1921, Joseph Stalin envió a un grupo arqueológico a abrir la tumba de Tamerlán, ubicada en Samarcanda, Uzbekistán, suscitando la preocupación de los residentes locales. 

Al abrir el ataúd, los arqueólogos descubrieron una inscripción:
"El que abra mi tumba desatará un invasor aún más terrible que yo"
. En cuestión de horas, las tropas de Adolf Hitler invadieron Rusia. Se estima que 26 millones de personas murieron como resultado. En 1942, Stalin ordenó que los restos de Tamerlán fueran regresados a Samarcanda y enterrados bajo el rito islámico. Poco después, el ejército alemán se rindió en Stalingrado, poniendo fin a su campaña contra los rusos. 






PELÍCULAS MALDITAS 








 L0S 7 LUGARES MALDITOS DE GOOGLE






No hay comentarios:

Publicar un comentario